|
|
los doce vinculos de originación dependiente |
|
LOS DOCE VÍNCULOS DE ORIGINACIÓN DEPENDIENTE
1. Ignorancia 2. Acción 3. Consciencia 4. Nombre y forma 5. Las seis bases o esferas de los sentidos (poderes sensoriales) 6. Contacto 7. Sensaciones 8. Ansia 9. Aferramiento 10. Existencia 11. Nacimiento 12. Envejecer y morir
Empezamos estas enseñanzas sobre los Doce Vínculos de originación interdependiente con unas palabras de Ye Tsong Kapa, que decía que: “ El hecho de nacer, envejecer, enfermar y morir, el hecho de padecer sufrimientos, de experimentar sufrimientos no deseados, todo eso está explicado en los Doce Vínculos. La raíz de todos estos sufrimientos no deseados es la ignorancia, por tanto, tienes que estudiar estos Doce Vínculos porque te permitirán cortar con la ignorancia, y de la ignorancia surge el sufrimiento, y así podrás cortar con esta raíz del sufrimiento”. Esto es un consejo de Lama Ye Tsong Kapa: estudiar y profundizar los Doce Vínculos de originación interdependiente para lograr liberarse del samsara. Hay diferentes aspectos cuando hablamos de la originación interdependiente. Cuando hablamos de los Doce Vínculos, éstos se presentan como el método para lograr liberarse del sufrimiento porque se va a la raíz del sufrimiento, la ignorancia, y así cortando la raíz no se generan nunca más los demás vínculos que están encadenados, relacionados unos con otros. Entonces, es por eso que se dice que los Doce Vínculos es aquello que corta los engaños, lo que corta el sufrimiento.
1. LA INTERDEPENDENCIA. Cuando hablamos de la interdependencia se dice que hay diferentes aspectos de la misma, la interdependencia interna, dentro del propio continuo de la persona en sí, y la interdependencia al nivel de todo el mundo externo a uno mismo. Entonces se pueden ver dos aspectos de la interdependencia, la interdependencia interna y externa, los cuales abarcan a todos los fenómenos. Los Doce Vínculos de relación interdependiente son las palabras de Buda, fueron introducidos por Buda mismo y, más tarde, varios eruditos de la India hicieron diferentes comentarios a esta enseñanza. Se dice que este tema de los Doce Vínculos se puede presentar de tres maneras, que hay tres niveles de interdependencia, desde el nivel más burdo hasta el nivel más sutil. El nivel más burdo es el aspecto que todos podemos percibir, el aspecto manifiesto de la interdependencia, y el nivel más sutil es el que no puede percibir un ser ordinario, y cada nivel de sutileza de la interdependencia tiene determinadas consecuencias específicas también. Ya cuando el Buda mismo hablaba de los Doce Vínculos, se puede ver que hay diferentes niveles. Se menciona que el nivel más sutil se refiere a la visión de la vacuidad, la vacuidad de existencia inherente, y cuando se habla de la vacuidad se hace desde la perspectiva de la escuela Madyamika-Prasanguika, se refiere a la interdependencia. La vacuidad está relacionada con la interdependencia porque la interdependencia es la razón o la prueba por la cual algo no existe de forma inherente, pues es interdependiente, ese es el punto principal, y eso es la interdependencia al nivel más sutil. Los textos filosóficos dicen que la vacuidad es algo, la nada o el vacío, que es como el espacio, pero no es solo eso sino que es interdependencia, y eso es lo que se estudia al nivel de la vacuidad, pero por otra parte también hay aspectos más burdos de la interdependencia que todo el mundo puede experimentar.
Impermanencia e interdependencia
Al estudiar estos textos sobre la interdependencia, los eruditos de India que escribían los comentarios buscaron la forma más sencilla o más clara de presentar este tema tan profundo para que la gente lo pudiera practicar y utilizarlo por su propia experiencia. Esta es la presentación con distintos enfoques específicos. Se empieza por las escuelas más burdas o más obvias, escuelas no budistas de la India, que decían que los fenómenos son permanentes. Los budistas hicieron debates y dijeron que no, que los fenómenos no pueden ser permanentes, porque un fenómeno cambia y el hecho de que cambie quiere decir que no es permanente, que no es algo que queda para siempre. Lo opuesto a la visión de la permanencia es la visión del cambio, algo que cambia, y si cambia es que hay causas para ese cambio, hay un relación interdependiente, y eso es la base de la interdependencia, causa y efecto. Así utilizando el punto de la interdependencia podían justificar la negación de la permanencia en los fenómenos y también el aspecto de que los fenómenos no son independientes, pues son interdependientes, así gracias a este estudio podían anular dos aspectos de visiones erróneas que son la permanencia y la independencia.
Causa y efecto son de la misma naturaleza
Después podemos ver que en cualquier efecto o resultado hay primero una causa, una causa principal que se compara con una semilla, y segundo están las condiciones subsecuentes, las condiciones que apoyan. Por ejemplo, en el caso de una semilla, el agua, la humedad, la luz del sol, son las condiciones que permiten crecer a esta semilla. Entonces hay estos dos factores, y cuando se unen las causas y las condiciones, se puede producir un efecto. Y la causa y el efecto son de la misma naturaleza. Es, por ejemplo, si uno tiene una semilla de una fruta específica, el resultado será esa fruta, si, por ejemplo, uno tiene una semilla de mango, el resultado no será otra fruta que el mango, pero necesita las condiciones adecuadas para germinar, crecer y madurar. El aspecto filosófico de esto es que la causa tiene la misma naturaleza que el efecto, no son cosas completamente independientes. Si es una semilla de una fruta que es dulce, no tendrá un resultado amargo, y así sucesivamente. Hemos visto hasta ahora factores como la impermanencia y la interdependencia y el hecho de que causa y efecto tienen la misma naturaleza. Con esto ya hay muchos puntos que se podrían analizar. Complementariedad de los opuestos
Después también hay otro elemento, que es el aspecto de lo que se presenta como los opuestos, o sea, la complementariedad. Por ejemplo, si hablamos de una montaña quiere decir que hay un valle, si hablamos de arriba quiere decir que hay un abajo, si del norte quiere decir que existe el sur, si de humanos quiere decir que existen los no humanos, si de afuera quiere decir que adentro existe. Estos opuestos van en conjunto, son complementarios el uno al otro. Esta complementariedad quiere decir que no hay nada que sea totalmente autónomo, totalmente independiente, sino que todo depende de su propio opuesto, como la montaña depende del valle, como el afuera depende del adentro, como lo de arriba depende de lo de abajo. Igualmente podemos ver la complementariedad cuando hablamos de una buena persona. Si hablamos de una buena persona es que lo comparamos con otros seres, con una persona mala. El que nos da un regalo es una buena persona, lo que quiere decir que los que no lo hacen o nos perjudican son las malas personas. Así tenemos nuestros puntos de referencia, cuando hay uno, quiere decir que existe la otra opción, si no existiera la gente buena, no existiría tampoco la gente mala, pues si todo el mundo fuera malo, no habría punto de referencia, de comparación. Igualmente cuando se habla de alguien que es famoso, quiere decir que hay otras personas que no son famosas, pues es una comparación también. Este es el aspecto de la complementariedad, que contradice el hecho de ser totalmente independiente y autónomo. Cuando hablamos también de la virtud y de la no-virtud, son conceptos igualmente complementarios, no existe uno si no existiera el otro tampoco. Y así podemos hacer muchas comparaciones. Las bases que se pueden utilizar para comparar todo lo que es complementario y no independiente o autónomo se pueden ver en uno mismo, en nuestras vidas. Al compararse uno mismo con los demás, ve que hay todo tipo de personas en este mundo, cada uno tiene su propia profesión, su propia vida, su propio cuerpo, con sus características específicas, sus propias cualidades. Al nivel de los pensamientos o de las maneras de actuar, según la cultura, se ve que hay muchos factores diferentes entre uno y otro. Eso son puntos de comparación, y esa es la base para darnos cuenta de que todo es complementario, porque encontramos diferentes puntos que sirven para unir todo por medio de la comparación, o sea no hay nada que esté totalmente separado de lo demás. Por ejemplo en Madrid hay cuatro millones de habitantes, cada persona tiene su propio modo de pensar, su propio modo de funcionar, su propia vida. Pero ahora podemos comparar, porque en Madrid están los españoles y hay también cinco tibetanos, entonces están los tibetanos y los no tibetanos, hay españoles y tibetanos, ¿no? Esos son puntos de comparación complementarios también ¿no? (ja ja ja). La interdependencia entre causa y efecto
Uno puede preguntarse a qué se debe el hecho de que cada uno tenga su propia vida, su propia manera de actuar, de comportarse, de pensar y demás. En la raíz hay un tipo de causa específica que produce este tipo de resultado. Cuando hablamos de causas no nos referimos a que la causa primordial sea que exista un ser supremo que es un creador del mundo, sino que nos referimos a las causas que han sido creadas por uno mismo. Eso quiere decir responsabilidad propia, aquello que uno está experimentado se debe a unas causas que uno mismo ha sembrado en el pasado, entonces uno es responsable de lo que está experimentando. No hay ningún ser externo al que uno pueda señalar o acusar, porque de ser así no tendríamos ningún remedio tampoco. Pero somos independientes en el sentido de que hemos creado las causas por las cuales experimentamos los resultados bajo nuestra responsabilidad, nuestra vida es nuestra responsabilidad. La base (de la interdependencia) es un tema que se estudia mucho en los preliminares de las enseñanzas de los textos que se estudian en los monasterios, dentro de lo que se llama “tópicos” o “epistemología”. Son las definiciones, como la base establecida y todos sus diferentes nombres y sus definiciones. Eso es el estudio básico que hacen en los monasterios. Y allí se estudian también las causas. Hay seis causas y cuatro resultados y se ve todo lo que se necesita para seguir los estudios y todas las presentaciones básicas. Por lo tanto, es muy importante entender cuál es la base. Ahora, cuando hablamos de la base hablamos de la causa, cómo funciona la causa y la relación de la causa y el efecto. Estos estudios no solo son teoría externa, sino que se interiorizan, se integran. No es algo que se queda como teoría fuera sino que es una práctica concreta para uno mismo. No es solo una gran filosofía, un gran tema de debate, sino que es algo interno. Por ello se aplica en nuestra vida diaria, por ejemplo, yo quiero felicidad, pero uno se pregunta: ¿De dónde viene la felicidad? ¿Cuáles son las causas para generar la felicidad? Entonces uno sigue este estudio a nivel interno y estudia cuales son las causas, analiza cuales son las causas internas y va a encontrar el método, y con el método va a experimentar por sí mismo que al sembrar las causas tendrá por resultado la felicidad, o sea que, al final, es algo muy concreto. Aunque a veces parezca un gran tema de debate, es algo muy interno y muy práctico. Por ejemplo, esta vez hemos renacido como un ser humano, ya ha mencionado varias veces Gueshela que hay diferentes reinos de renacimiento, los reinos inferiores y los reinos superiores. Al tener un renacimiento como humano se considera que estamos en los reinos superiores, donde se experimenta más felicidad y menos sufrimiento que en los reinos inferiores. ¿A qué se debe eso? ¿Cuál es la causa? La causa es la ética, la ética de abandonar las diez no virtudes. Debido a que en vidas pasadas hemos practicado esta ética (abandonar las diez no virtudes y practicar las diez virtudes), podemos obtener este resultado en esta vida, este renacimiento como humanos, esto es el tema de la interdependencia. Esta es la manera más burda, más obvia de presentar la interdependencia. Hablando de nuestro mundo, del samsara, se habla de los seis reinos, (los infiernos, los pretas, los animales, humanos, semidioses y dioses) Se habla también de los tres reinos, que es otra manera de dividirlos, el reino del deseo, de la forma y de la no forma. Se habla del karma, de la causa que produce un efecto a un nivel más obvio que puede ver cualquier persona que quiera empezar a estudiar y a analizarlo. Entonces, eso es la base también de la interdependencia, pues la base es que cualquier persona desea la felicidad y desea evitar las experiencias de sufrimiento y separarse de ellas, entonces: ¿Cuál es la causa? ¿Qué es lo que uno tiene que hacer para experimentar la felicidad?, trata de averiguar esta causa, qué es lo que tiene que abandonar, cuál es la raíz de nuestro sufrimiento y de no lograr la felicidad. En esta búsqueda se encuentra la respuesta a estas preguntas, al estudiar los Doce Vínculos de originación interdependiente, que es el estudio que vamos a hacer este fin de semana. Hacer una presentación del samsara es hablar de los tres reinos, reino del deseo, de la forma y de la no forma, y no hay nadie que fabrique estos tres reinos, no hay una entidad o persona exterior que ha fabricado estos reinos y que nos haya puesto en uno de ellos en algún momento así porque sí, sino que tanto en lo que se refiere a nosotros, los humanos, como cuando hablamos de los dioses, nadie fabricó sus respectivos reinos, no hubo ningún carpintero para construirlos, con sus palacios y demás. A nuestro nivel no podemos experimentar estos diferentes reinos, estamos en el reino del deseo como humanos, y el único reino diferente del nuestro que podemos ver es el de los animales, es el único que tenemos capacidad para percibirlo. Los otros reinos no los podemos percibir de una forma natural, pero vemos, por ejemplo, que entre los animales y nosotros, hay una diferencia en el modo de vivir. En general los animales tienen mucho más sufrimiento, más dificultades en su vida que los seres humanos, eso se debe a las causas previas que han puesto, las semillas que han sembrado y han madurado con este nacimiento como animal. Entonces cuando hablamos de la interdependencia, lo que esto quiere decir es que no hay nada externo a uno mismo que haya creado la condición específica existente en este momento, no hay nadie, ningún carpintero que haya construido un mundo así. La palabra interdependencia, en tibetano, consta de dos palabras, la primera es la base y la segunda es algo así como relación, entonces la interdependencia sería la relación de la base con los resultados. Por ejemplo, alguien que ha acumulado méritos en vidas anteriores, su resultado será tener buenas condiciones de vida, alguien que ha acumulado acciones no virtuosas en el pasado, su resultado es renacer en un reino de más sufrimiento, como por ejemplo en un animal, así es como funciona. Mientras vamos experimentando resultados, estamos también creando causas para el futuro, para las próximas vidas, pues si practicamos la virtud y acumulamos méritos, tendremos buenas condiciones en el futuro, buenos resultados, pero si sembramos causas de no-virtud, tendremos más sufrimientos, es una ley matemática. Además de estos dos karmas, positivo o negativo, virtuoso o no virtuoso, hay un tercer tipo de karma que se llama inamovible, que son causas específicas que hacen que uno no vaya a renacer en el reino del deseo, sino que renace o en el reino de la forma o en el de la no forma, eso tiene también una causa específica que tiene su resultado específico. Se puede ver con esta pequeña introducción que hay muchísimos factores que se incluyen en lo que llamamos la interdependencia, y que podríamos hablar y hablar de ella sin fin, que es un tema ilimitado y que hay muchos puntos por meditar. Hablamos de la interdependencia a propósito del tema de los Doce Vínculos. Hoy vamos a hacer una introducción general a lo que llamamos la interdependencia, y mañana entraremos más en detalle con los Doce Vínculos y cómo funcionan estos famosos Doce Vínculos Interdependencia de los fenómenos permanentes
Siguiendo con la interdependencia hay otro aspecto. Se dice que hay fenómenos impermanentes y fenómenos permanentes, pero cualquier fenómeno está incluido en la interdependencia, todos los fenómenos son interdependientes, aunque sean permanentes o impermanentes. Esta es una afirmación muy importante a considerar, y se analiza en los textos filosóficos. Hay cuatro escuelas filosóficas, la más alta dicen es la Madyamika y dentro de la Madyamika hay dos sub-escuelas, la Svatántrika y la Prasanguika. Bien pues en la Svatántrika se mantiene y se analiza la afirmación sobre la interdependencia, que los fenómenos, sean permanentes o impermanentes, son interdependientes. Podemos ver otro aspecto un poco más sutil al nivel de la interdependencia. Hasta ahora hemos hablado de los fenómenos impermanentes, que son los fenómenos compuestos, hemos visto que son impermanentes y que son interdependientes, que no tienen ninguna independencia. Ahora vamos a hablar de los fenómenos que no son compuestos, que son lo que llamamos permanentes. El espacio, la vacuidad, la cesación, son los ejemplos básicos que se dan de fenómenos permanentes. Cuando hablamos de la vacuidad no hablamos de algo en sí, sino que la vacuidad es una negación, y ser una negación quiere decir que es interdependiente porque es negación de algo, entonces no hay independencia. Es la negación de un objeto lo que se llama el objeto de negación , y por ejemplo se habla de la vacuidad de la mesa, el objeto de negación es la mesa y se niega algo sobre esta mesa, por eso que decimos que es también interdependiente, porque la vacuidad no es algo que va solo, de una forma independiente por sí mismo, sino que depende de su base, su base de negación.
Cuando se habla del espacio, éste tiene partes, hay el espacio del norte, el espacio del sur, del este y del oeste. El espacio, el cielo se puede dividir, y si no tuvieran diferentes divisiones tendríamos problemas para que los aviones llegaran a España, por ejemplo, pues si viajan por el espacio y no hay ni norte ni sur... ¿Cómo van a aterrizar en algún lugar? Igualmente se puede ver que hay algo raro en Occidente, cada uno tiene su cielo. España tiene su cielo, y tiene el control de su cielo y de sus aviones, Francia tiene el suyo... Esas son las divisiones que hay, y de no haberlas no se podría funcionar de esta manera. Luego esto es también interdependencia porque son diferentes partes interdependientes, no es algo independiente, esto es un aspecto un poco más sutil al hablar de la interdependencia. Así que cuando hablamos de mi cielo, los españoles dicen: esta parte es mi cielo, se pone la etiqueta “es el cielo español”. La gente, o el español, se ha agarrado al cielo, se ha aferrado a este cielo y han creado la etiqueta “es mi cielo”. Ahí se creó una división del cielo, y pueden reírse, pero los franceses hacen lo mismo al otro lado, ese es el cielo de Francia y ese es el cielo de España, ¿no? No hay que confundirse. Pero no es una división que ha surgido de una manera natural o espontánea, sino que son divisiones creadas por una mente equivocada, que se aferra a algo específico, pero eso nos enseña la parte que veíamos antes sobre lo complementario, que no hay nada autónomo, sino que hay complementariedad. Si España dice “es mi cielo”, quiere decir que existe otro cielo, o sea que existe otra parte que no es la suya, luego tampoco hay nada autónomo.
Conceptos y etiquetas
Ahora entramos en otro aspecto, que es el hecho de poner conceptos, de etiquetar lo que vemos del mundo externo. Al igual que cuando se dice “ese es mi cielo español”, podría decirse de los objetos que tenemos aquí. Por ejemplo, esta cosa fue un objeto fabricado por alguien con diferentes materiales y a esto se le puso la etiqueta “micrófono” y ya está, entonces esto es un micrófono. Eso es el sistema de etiquetar, de imputar un nombre sobre algo. Sirve también con el nombre de Tashi, Tashi es un nombre tibetano, si alguien entra aquí y si no le conocemos vamos a decir: ”alguien llegó”, si lo conocemos vamos a decir “Tashi llegó”, si parece tibetano podemos decir “un tibetano llegó”, si no podríamos decir “Elisa llegó”, “Teresa llegó”, cuando uno tiene una etiqueta especial la pone sobre esta persona, sobre este elemento, y así funciona la imputación, a cada objeto le ponemos una etiqueta específica, por ejemplo, ahí en el trono hay una persona: “OH, hay una persona en el trono”, esa persona muy rara que viste ropa amarilla, roja ¿será un señor o será una señora” (como le preguntan a Gueshela en el parque a veces) Entonces cuando uno tiene más información dice “OH, hay un tibetano aquí” o cuando tiene más información dice “OH, hay un Gueshe aquí”, o “Gueshe Palden está aquí?” Eso son etiquetas que ponemos con el sistema de imputar, mediante la imputación, con nuestros conceptos designamos los objetos o los elementos. En nuestro entorno tenemos tres tipos de relaciones, los amigos, o la gente que nos gusta, los enemigos, o la gente que no nos produce mucha gracia, que no nos atraen mucho, y los que no nos producen ningún efecto específico, desconocidos o que nos dejan indiferentes. Esa es la forma de relacionarnos con la gente, eso son etiquetas igualmente, imputaciones que ponemos a un elemento externo. Son solamente etiquetas, no es algo real en sí, pues lo que hoy llamamos un amigo podría ser que se vuelva mañana un enemigo, así como nuestro enemigo del pasado, que nos había dañado o perjudicado en algún momento, de repente nos ayuda en alguna oportunidad y se vuelve nuestro mejor amigo, y cambiamos la etiqueta. O sea, estas etiquetas o imputaciones no tienen un buen fundamento, pero las tomamos como algo firme y permanente. Las relaciones no tienen ninguna característica así, sino que van cambiando todo el tiempo. Luego esto es un elemento que se puede mencionar, -las etiquetas que ponemos tienen una base equivocada, errónea, las tomamos como algo firme y que duran para siempre-. Ponemos estas etiquetas, como “este es mi amigo”, pero en este tipo de proceso incluimos la noción de que es para siempre y con una connotación de que es la realidad, y eso es el aspecto equivocado, erróneo de nuestro proceso mental, porque no son nada más que conceptos, conceptos equivocados de cualidades que no existen por sí mismas . No hay ninguna garantía de que esta relación sea para siempre (la amistad), pues depende de muchos factores, esto es interdependencia, depende de muchos elementos que van a suceder en el camino y entonces esa relación va a cambiar de amigo a enemigo, etc., ahí esta la interdependencia y contradice el hecho de que sea algo establecido para siempre. Así que las características fijas que ponemos son relativas, porque dependen de muchos factores externos, no es algo en sí, no es algo que tenga una existencia independiente y por su propio lado, y es ahí donde entramos otra vez en la interdependencia y tenemos que considerar que nuestra manera de funcionar, de poner etiquetas y características específicas viene desde conceptos que están totalmente equivocados y que eso es la base de todos nuestros problemas. Interdependencia y vacuidad
Al principio habíamos visto la interdependencia al nivel más burdo u obvio, ahora hemos visto el aspecto intermedio, y ahora entramos en el aspecto más sutil de la interdependencia, en el que hablamos de la vacuidad. Cómo se relaciona por un lado lo que tomamos como realmente existente y por otro lado lo que es en realidad interdependencia. Por ejemplo, una explicación básica sería: desde que me levanto hasta acostarme estoy con el yo, yo, yo, entonces yo soy feliz, yo soy infeliz, yo tengo frío, yo tengo hambre, yo estoy enfermo, yo, yo, yo y pasamos todo el tiempo con este yo, tomando este yo como algo verdaderamente existente. Esto es la raíz de nuestros problemas. ¿Y cual es el problema en esto? Es que utilizamos conceptos erróneos, que en realidad este yo no es algo verdadero, con cualidades específicas añadidas, sino que es una mera imputación . Esa es la definición del yo, no es nada más que una imputación, una designación, una etiqueta. Hay muchísimos argumentos que se dan en los debates sobre este tema de la vacuidad, por ejemplo, decir dónde estoy yo, quién es este yo, será mi pierna, será mi brazo, será mi estómago, será el hígado, qué parte de mi cuerpo es este yo. Y al preguntarse así, uno se da cuenta que no encuentra al yo en ninguna parte. Eso es una manera de hacerlo. Por otra parte se puede ver que este yo existe como una imputación sobre una base para los engaños y para el sufrimiento debido a esos mismos engaños. Entonces no hay un yo verdadero y sólido como lo percibimos nosotros, y eso es lo que se trata al estudiar la vacuidad, se estudia el modo de existir de este yo, que no es verdadero sino que es interdependiente, y ahí podemos entrar en muchos razonamientos, sistemas de razonamientos, análisis para estudiar este tema de la vacuidad. Podemos ver que no se encuentra al yo en las partes de mi cuerpo. No lo voy a encontrar en las piernas, ni en las manos, ni en los miembros, pero parece como que yo soy el propietario de mi cuerpo, por ejemplo, uno dice “me duele mi mano” o “me duele mi estómago”, entonces uno se identifica con las partes del cuerpo, pero si uno fuera una parte del cuerpo, querría decir que si se perdiera esa parte, se perdería el yo también. Si, por ejemplo, uno dice, yo soy mi pierna, si se la tuviera que cortar, querría decir que yo no existo más, y eso no es así tampoco. Ahora, pensar que yo soy mi cuerpo quiere decir que al morir, cuando acaba el funcionamiento de este cuerpo, y al quemar el cadáver, yo ya no existo más, que ese es el final del yo. Tal vez fuera mejor pensar así, sería más relajante dependiendo de cada persona, pero realmente no es así, el yo está, aunque no pueda encontrarse en las partes del cuerpo ni en el cuerpo en sí. Esa es una primera refutación que se hace a nivel de análisis. Tampoco quiere decir que el yo no existe, no es una negación completa, hay un yo que experimenta sensaciones, que vive de una manera funcional, que está en funcionamiento todo el tiempo, actuando y experimentando. Este yo funcional existe, tiene su modo de existir, pero lo que se niega es su existencia propia, independiente, por su propio lado, el yo no es tampoco totalmente independiente . Entonces hay que ver cómo funciona este yo. Estos son argumentos que se estudian en las diferentes escuelas filosóficas. En la escuela más alta, la Madyamika Prasanguika, Chandrakirti, Nagarjuna, Ariadeva, etc., la definición que dan del yo es que es una mera imputación, una imputación no conceptual sobre una base que es funcional . Esa es la definición de la vacuidad de existencia real, independiente, sólida y por su propio lado del yo como nosotros lo percibimos y creemos que es. Eso es el debate sobre la vacuidad de existencia inherente del yo, y eso es lo que se trata en la interdependencia más sutil, en el aspecto más sutil de la interdependencia, se habla de cómo existe el yo y cuál es la negación que hay que hacer sobre el yo que creamos nosotros con nuestros conceptos. Hemos llegado a la conclusión de que el yo no es mi cuerpo, ni la mano, el pie o la pierna etc., yo no soy el cuerpo, el yo no es el cuerpo, esa es la conclusión a la cual hemos llegado antes, pero eso tampoco quiere decir que no haya relación entre yo y el cuerpo, de hecho hay una relación muy estrecha entre yo y mi agregado del cuerpo, y es que este cuerpo es lo que se utiliza como base, como soporte para experimentar en esta vida. Entonces decir que no hay relación con el cuerpo, el otro extremo de negación, sería erróneo también, pues debido a mi cuerpo tengo sensaciones, dolor, placer, si mi cuerpo está con buena salud puedo obtener cierta paz mental, si estoy enfermo voy a sentir dolor, sufrimiento que va a perturbar mi paz mental. Así que si hay una relación entre yo y el cuerpo; yo no soy el cuerpo, pero estoy relacionado con el cuerpo porque experimento en relación con mi cuerpo sensaciones específicas.
Por otra parte tenemos otra manera de designarnos, yo o él es un bebé, vemos un cuerpo pequeño y decimos “¡OH! Un bebé”, después uno se identifica con un niño: yo soy un niño, yo soy un joven, yo soy un adulto, yo soy un anciano. ¿A qué se debe eso? Eso está relacionado con nuestro cuerpo también, este yo está relacionado con la situación del cuerpo, uno se identifica diciendo “yo soy joven” cuando por ese cuerpo han pasado algunos años. Luego entonces al decir: yo soy un joven o un adulto, nos basamos en algo, hay una base que es el estado del cuerpo en ese momento específico. El problema es que nosotros olvidamos que este tipo de afirmación es relativo y está basado en la relación del yo con el cuerpo, y nos agarramos a este concepto como algo que no es en realidad, olvidamos que no es nada más una imputación basada en este cuerpo, y nos equivocamos cuando hacemos este tipo de afirmaciones. Esto fue una breve introducción sobre los diferentes aspectos de la interdependencia, los tres tipos: el más burdo, intermedio y el aspecto más sutil, de la interdependencia, mañana entraremos en más detalle con lo que son los Doce Vínculos de originación interdependiente. Ahora si tienen preguntas antes de terminar, pueden hacerlas:
P.- Yo quería preguntar si se puede decir que el mundo de la forma sería este, donde ponemos el nombre a las cosas y el mundo de la no forma sería la vacuidad.
R.- Cuando hablamos de los tres reinos, se habla del samsara, y empleamos términos técnicos específicos que tienen su propia definición. Tenemos dos maneras de dividir el samsara, por una parte lo dividimos en los seis reinos, que van desde los infiernos hasta los dioses, y por otra parte lo dividimos en estos tres reinos, deseo, forma y no-forma. Es el mismo samsara que se presenta en estos estados, no es un lugar específico donde nacemos. Por ejemplo, nosotros al renacer como humanos estamos en el reino del deseo. En el reino del deseo están los cinco primeros reinos y algunos dioses: en reino de la forma y no-forma, que son los reinos superiores, están también los dioses. O sea, el reino de los dioses se divide en tres, los dioses están en los tres: reino del deseo, de la forma y de la no-forma. Entonces eso son estados de renacimiento que se encuentran en el samsara.
P.- Quiero preguntar a Gueshela acerca del espacio. Yo no sé cómo los budistas definen el espacio, porque yo, tal como lo pienso, me parece que no es un fenómeno permanente, para mí sería impermanente, porque para mí el espacio es cambiante y dependiente.
R.- Hay diferentes tipos de espacio, pero cuando se toma el espacio como un fenómeno no compuesto al nivel de las enseñanzas budistas, su definición es que es libre de obstáculos y libre de contacto, no se puede tocar, no se puede encontrar y no presenta ningún obstáculo. Serían las dos características del espacio, que no tiene ningún obstáculo y no se puede entrar en contacto con él. Esa es la definición del espacio que se utiliza en las enseñanzas, no se habla del espacio que vemos, por ejemplo, encima de nuestras casas, ni de nuestro nivel de percepción, eso es algo mucho más amplio. En este sentido es permanente, el espacio que se utiliza en las enseñanzas es permanente.
P.- ¿Si la base del yo son los cinco agregados, al menos yo lo interpreto así, yo lo que quiero saber es que al morir, en la próxima reencarnación, ese yo ¿dónde está?, ¿Sigue?, ¿Permanece? ¿Desaparece?
R.- La base del yo son los cinco agregados, de la misma manera que este micrófono para mantenerse necesita de la mesa, la mesa es su base de soporte. Igualmente los agregados son la base para este yo en esta existencia. Ahora después de la muerte está el bardo, el estado intermedio, ahí hay otro cuerpo, el cuerpo del Bardo, y también hay agregados. Al final del bardo hay como una muerte, y cuando se retoma existencia en el vientre de la madre, (si va a renacer como humano), ahí se generan otra vez los agregados, y así va en círculo, cada vez reaparecen los cinco agregados.
El yo está basado en los agregados, dentro de esos agregados está el agregado de la conciencia, hay varios agregados que incluyen cuerpo y conciencia o mente. Cuando uno pasa al bardo obtiene otros agregados, del bardo va a otro renacimiento y obtiene otros agregados. Pero hay un yo que es mucho más sutil, que es solamente la base de estos agregados, y este yo es lo que se habla cuando se menciona la vacuidad o la interdependencia más sutil en los estudios de Chandrakirti, Nagarjuna, Aryadeva y demás. Entonces el yo no está en el cuerpo, el yo es algo que viene del pasado y que va hacia el futuro, tiene una continuidad. Cuando hablamos de los agregados, el agregado de la consciencia es la causa para que haya esta continuidad. Y eso es válido también cuando se hace una imputación del yo sobre los agregados, que se menciona el agregado de la conciencia. Por ejemplo el agregado del cuerpo es obvio que se deshace en la muerte, y que se toma otro cuerpo en el bardo y otro cuando se renace. Pero la conciencia es la continuidad que va desde el pasado hasta el futuro. Por tanto, uno se pregunta ¿Dónde va el yo al morir?, Y el ejemplo que se da es el de los relojes de arena, cuando el reloj esta en una posición es la vida, y el tiempo va pasando, después al morir sería como poner el reloj en el otro sentido, ahí está el bardo, y el tiempo va pasando, pasando, entonces hay una continuidad del continuo mental que va de la vida al bardo a otra vida, eso es lo que sigue de un lado al otro. Ahora bien, a nivel de los estudios se presentan muchos más argumentos al analizar el yo, no es solamente eso, porque realmente en lo cotidiano decimos yo, yo, yo, yo quiero, yo no quiero, etc., pero cuando hablamos de mí, cuando yo quiero o yo no quiero, no sabemos de quién estamos hablando. Entonces hay que ir a los textos y profundizar poco a poco en los diferentes aspectos que tiene este yo, ¿qué es?, ¿Cómo funciona?, Y qué es lo que no es. P.- ¿Si existiría un yo sutil, tendríamos que refutar un yo como más burdo, y en cambio seguiría existiendo un yo muy, muy sutil, porque algo sí habría que permanece de una vida a otra, luego no puedo refutar todo mi yo, porque entonces llegamos al nihilismo? R.- Hay una diferencia entre el yo burdo que abandonamos en el cuerpo y el yo sutil que pasa de una vida a otra, ahora bien habría que definir este yo sutil, qué tipo de aspectos tendría este yo sutil, y ese es el trabajo de los Madhyamika Prasanguikas, que dicen que no tiene cualquier tipo de existencia, sino que es algo muy específico. Cuando se hacen estos estudios se ve la interdependencia, que el yo no es algo independiente, sino que es interdependiente. Se ve que el yo es tan interdependiente como todos los demás fenómenos, que también están incluidos en la interdependencia. Por eso es un tema muy profundo y muy útil de meditar. |